Fernando Solanas, la necesidad de contar

11293524_814766931949683_642425883_o-1024x683El primer largo de Fernando Solanas, que responde bajo el nombre de “Gigantes”, viene con un ramillete de canciones que son una pura declaración de intenciones.

Solanas se presenta sin trampa ni cartón a lo largo y ancho de una colección de versos que son dardos certeros. Sumergido en la incansable tarea de dar con la rima perfecta no le tiembla el pulso a la hora de verter los pliegues de su interior siempre que el esfuerzo acabe convertido en canción. Justo tras su puesta de largo en la madrileña sala Costello Club tuve la oportunidad de intercambiar impresiones con este noctámbulo observador que, como yo presentía y él confirma, ha llegado para quedarse.

“Gigantes” es tu primer disco, ¿Qué te pasa por la cabeza cuando oyes eso de “primer disco”?

Me pasa eso de “¡Por fin!” El primero cuesta mucho porque no tienes mucha experiencia, ahora ya para el segundo sé un poquito más…

¿Qué sentiste cuando tuviste el disco, como objeto físico, entre tus manos? ¿Ilusión, satisfacción, responsabilidad…?

Un poco de todo eso y sobre todo… ¡Muchas ganas de enseñarlo!

¿Cómo ha sido la experiencia de la grabación?

Muy buena. He aprendido mucho y he contado con un gran equipo. El productor Kike Eizaguirre , el ingeniero de sonido Iván Domínguez y muy buenos músicos. Isaac Miguel e Iñigo Iribarne han hecho grandes mis canciones.

Antes de entrar en el estudio tendrías un determinado disco en tu cabeza o al menos las líneas maestras del mismo, ¿ha sido el resultado lo que esperabas?

Ha sido mejor porque las canciones han crecido mucho. Tenía unas maquetas en las que grabé todo yo, batería, bajo, teclados, guitarras, voces, coros… Eran muy frescas y había muchas canciones pero necesitaban pulirse y así se ha hecho…

¿Dónde te sientes más cómodo en el estudio o sobre el escenario?

En los dos sitios, además no tiene nada que ver un sitio con otro. En el estudio trabajas la creatividad, los arreglos, la técnica… El escenario es el “ruedo” donde enseñas lo que haces y lo que eres… Si tuviera que elegir me quedaría con el escenario… En un escenario no puedes engañar a nadie.

¿Cuál es tu rutina a la hora de crear? Quizás surgen primero los textos y luego buscas la melodía. Cuéntame.

La creación para mi es un caos. No tengo un método, a pesar de que me impongo una disciplina diaria de 4 o 5 horas para componer. Normalmente nunca se me ocurre nada y lo que hago es retocar frases, arreglos. A veces escribo letras o títulos y con el tiempo viene la música. Suelo empezar siempre por la letra porque para mí es el 80% de la canción, si tienes una buena historia o una primera buena frase tienes mucho hecho. Alguna vez he intentado poner letra a una música y no me ha convencido el resultado porque tenía que meter las frases con “calzador”. El milagro ocurre cuando te viene todo de golpe, letra y música. Si eso pasa me voy de marcha para celebrarlo pero antes lo grabo y se lo mando a mí mejor amigo para que me ayuda a decidir. No suelo pedir opinión a los músicos, estamos tan metidos en esto que me fío más de la opinión de un oficinista al que le gusta la música simplemente.

 

  “Escribo por la necesidad de contar. No sé si es una declaración de intenciones.”

 

Firmas el disco como Solanas, sin trampa ni cartón, y se te adivina protagonista directo de casi todas las letras. ¿Es una declaración de intenciones?

Al escribir te desnudas y cuentas tu vida o algo que te ha llamado la atención, algo que has visto en la calle, o en un bar, o que te ha contado un colega, o que has escuchado poniendo oreja… Yo escribo por la necesidad de contar algo, no sé si es una declaración de intenciones, es más bien una necesidad.

¿Cuánto de ti muestran esas letras y cuánto nos ocultas?

Es difícil ocultar. Puedes maquillar pero si oculto, al menos en mi caso, no puedo defender lo que estoy cantando sobre un escenario. Tengo muchas canciones que hice en su día y que ya no me las creo, esas se las cedo a otros artistas porque yo ya no las siento.

 

  “Rara vez cambio una letra, la música muchas veces.”

¿Qué te produce más satisfacción? ¿Dar con el verso adecuado o con la melodía perfecta?

El verso, la música es más fácil. Siempre puedes retocarla, darle una vuelta pero rara vez cambio una letra, la música muchas veces.

En las canciones del álbum nos encontramos con chicas, noches, bares, Madrid, mucha primera persona…. Con todo esto – y salvando las distancias- no pude evitar pensar en Sabina la primera vez que lo oí. ¿Es un referente para ti o nos hallamos ante una simple coincidencia?

Una vez me lo encontré en unos locales de ensayo y estuve a punto de decirle: “por tu culpa he dejado Zaragoza y un buen trabajo para venir a Madrid a probar suerte… Pero al final… ¡Me acojoné!” Sabina tiene la culpa de que yo esté en este momento hablando contigo y de muchas cosas más.

Pero como no solo de Sabina vive el hombre también se oyen ecos por ahí de Calamaro, Dylan… ¿Este tipo de autores te han influido más en las letras que en la música?

Es que para mi son los “tres maestros”… Claro que influyen, los he escuchado y escucho mucho. También oigo pop británico con letras simples, por la energía que tiene, gente como Blur, Oasis, Coldplay…

Sé que son todas hijas tuyas pero si tuvieras que elegir una sola canción del álbum, ¿con cuál te quedarías y por qué esa y no cualquier otra?

Es difícil pero me quedo con “Bruja” que fue con la que empezamos el disco y funciona muy bien. Pero ya te digo que es difícil, ¡¡¡las quiero a todas igual!!!

Respiran mucha nocturnidad tus versos e imagino que algún que otro episodio de alevosía. ¿Es la noche más inspiradora a la hora de crear?

Por la noche la gente se relaja, sale del trabajo y se toma una copa y suceden muchas cosas, y más en Madrid. También me gusta el día pero en la noche hay mucho más donde rascar y por supuesto que inspira mucho salir, a mí al menos. Me divierto y trabajo al mismo tiempo inspirándome.. ¡No quiero dejar de salir nunca!

Muestras mucho desparpajo y soltura pese a ser tu primer largo y eso me lleva a pensar que has venido dispuesto a quedarte independientemente del número de gigantes y molinos que tengas que derribar para hacerte un hueco. ¿Estoy en lo cierto?

Totalmente. Esa es mi intención, ¡he venido para quedarme!

¿Dónde está tu sello personal? ¿Qué aporta Solanas al panorama musical patrio?

Espero aportar letras que cuenten algo, estoy cansado de las letras que no dicen nada, de los indies que cantan en inglés siendo de aquí , de la rumba barata… ¡¡¡Basta ya!!!

No me gustaría cerrar la charla sin preguntarte sobre esa entelequia a la que llamamos futuro, ¿qué esperas de el?

Pienso en el presente, creo en el trabajo diario y en las canciones que son las que te llevan a todo lo demás. No me planteo qué voy a hacer mañana.

texto: David Dueñas
http://www.lamadrigueramgz.com/fernando-solanas-la-necesidad-de-contar/

 

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